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¿Por qué se monta una protectora de animales?

Por qué se monta una protectora de animales? Y, ¿cómo se hace? Seguramente ya os lo habrán contado, pero nuestra experiencia personal nos dice que las asociaciones protectoras de animales surgen de diversos motivos. Surgen de las necesidad de dar voz a aquellxs que no la tienen y de luchar por los derechos de seres vivos como tú. Son una demostración de amor y respeto hacia la naturaleza y a las especies que viven en ella. 

Cuando eres consciente de un problema social, el siguiente paso es aportar tu granito de arena en su solución. Y utilizar los medios y recursos que están en tu mano para llevarlo a cabo o tratar de conseguirlos. Para rescatar animales abandonados o que necesitan ser reubicados hace falta dinero. Mucho dinero. Como para todo en esta vida… Así que, de repente, te ves buscando un equipo de apoyo económico, lejos por desgracia de las instituciones públicas, que te ayude a conseguirlo por y para ellxs. Dicho dinero se destina al pago de recibos veterinarios principalmente, aunque lógicamente una asociación conlleva mucho más (responsabilidad civil, mantenimiento básico del animal, merchandising, residencias, inversiones puntuales, etc.). 

La meta es conseguir varios equipos de trabajo. Se puede colaborar como casa de acogida de algún animal (puntual o indefinida). Finalmente, si la red de voluntarios es razonable, la opción más económica, aunque no gratis, suele ser la adquisición de un refugio. Con todo el trabajo adicional que ello conlleva. Se realizarán mercadillos, eventos, campañas… Nuestra cabeza siempre estará funcionando. 

Esto es sólo una parte de los gastos y trabajo que hay detrás. Pero imaginaros cuando te metes en el espinoso camino de la concienciación y sensibilización de la ciudadanía acerca de este tema. Aparte del gasto económico que suponen los eventos, debes estar psicológicamente muy fuerte, puesto que la sociedad avanza, pero muy, muy despacio y por debajo siempre del umbral de demanda.

En conclusión, constituir una protectora de animales es una acción vocacional y desinteresada. El primer paso y el más importante, del cual dependerá el futuro de tu asociación, es disponer a tu lado de gente de confianza, concienciada y motivada dispuesta a formar parte del equipo (recalcamos, por su importancia, la palabra «equipo»). Después vienen las cuestiones legales y burocráticas. Haces cálculos y estimas no coger animales hasta tener un mínimo de recursos. Piensas, piensas en cómo hacer para que la ayuda ofrecida pueda mantenerse a lo largo de los años…

Finalmente les escuchas, empatizas con su sufrimiento, te pones el mundo por montera y echas a andar. Convencidx de que lo conseguirás y de que volverás a vivir esa plenitud una y mil veces.

Reflexión del equipo de Bihotzetik Elkartea❤️🐶

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